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Martes, 05 de Mayo de 2026
 
Facsa se adjudica la gestión de la depuradora y el saneamiento de Castellón
 
FACSA | Este contrato mejorará el servicio mediante la incorporación de soluciones tecnológicas e innovaciones, orientadas a optimizar los procesos y reducir el impacto ambiental.
 

 

El Ayuntamiento de Castellón ha adjudicado a Facsa el nuevo servicio de gestión y mantenimiento de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de la ciudad, así como de la red asociada de saneamiento —que incluye estaciones de bombeo y colectores generales—, uno de los contratos más relevantes del sistema hidráulico municipal. La adjudicación se ha realizado por un importe de 17,8 millones de euros y una duración de cuatro años -ampliable a un quinto-.

 

La oferta de Facsa ha obtenido la mayor puntuación global en el proceso de licitación, destacando por el equilibrio entre la propuesta técnica y la económica, con una visión completa del ciclo integral, incluyendo los patrones de consumo, lluvia y generación de aguas residuales, así como el comportamiento de la red de saneamiento y su relación con la estructura urbana.

 

A ello se suma la experiencia en la anticipación de episodios meteorológicos y la capacidad predictiva asociada a la progresiva digitalización del servicio. Esta combinación de experiencia, datos y conocimiento del sistema supone un valor añadido para optimizar la gestión, mejorar la eficiencia operativa y reforzar la resiliencia del servicio.

 

Este contrato abre una nueva etapa para mejorar el servicio mediante la incorporación de soluciones tecnológicas e innovaciones, orientadas a optimizar los procesos y reducir el impacto ambiental. Además, permitirá adaptar la gestión a las nuevas exigencias normativas del sector, en un contexto de creciente presión regulatoria y ambiental. El objetivo es seguir ofreciendo un servicio eficiente, seguro y sostenible, con beneficios directos para la ciudadanía y el entorno urbano.

 

El saneamiento y la depuración constituyen una infraestructura estratégica, en un contexto en el que adquiere un papel cada vez más relevante en la configuración de ciudades sostenibles. La correcta gestión de las aguas residuales resulta clave para la protección del entorno, la reutilización de recursos y la resiliencia de los sistemas urbanos frente a escenarios de mayor presión hídrica y climática.