Viernes, 09 de Octubre de 2026
 
La ingeniería mecánica recupera dinamismo gracias a la inversión en IA y centros de datos
 
CRÉDITO Y CAUCIÓN | Tras las contracciones registradas en 2023 y 2024, el estudio prevé un aumento de la producción del 4,3 % en 2026.
 

 

La demanda de maquinaria está creciendo gracias al sólido nivel de inversión de capital relacionado con la inteligencia artificial, especialmente en hardware y en la construcción de centros de datos. Según un reciente estudio de Crédito y Caución, se prevé que la producción mundial de ingeniería mecánica aumente un 4,3 % en 2026, tras las contracciones registradas en 2023 y 2024. América del Norte y Asia-Pacífico son los mercados con mejores perspectivas. 

 

En Europa, el rendimiento del sector se ve frenado por la debilidad de las exportaciones, la elevada incertidumbre y la inflación impulsada por los precios de la energía. Además, el endurecimiento de la política monetaria en la zona del euro está limitando la capacidad de las empresas manufactureras para invertir en maquinaria. Así, la previsión de crecimiento es de apenas un 0,3 %, muy por debajo de la media global. A diferencia de lo que ocurre en otros mercados, como el norteamericano, el gasto de capital relacionado con la inteligencia artificial no está impulsando la demanda de maquinaria en Europa.

 

En el Reino Unido, se estima que la producción de maquinaria se contraiga un 2,3 % este año, debido a la presión sobre la rentabilidad de las empresas nacionales por los elevados costes energéticos, el fuerte crecimiento salarial y el aumento de los costes laborales. 

 

A pesar de la mejora en las previsiones de crecimiento a nivel global, el sector de ingeniería mecánica se enfrenta a importantes retos que podrían volver a frenar este dinamismo. Por una parte, depende en gran medida de las cadenas de suministro transfronterizas, y, por tanto, es muy sensible a los cambios en las políticas comerciales globales y los aranceles. 

 

Por otra parte, requiere grandes inversiones y gastos en I+D para ofrecer productos a medida en un mercado en el que las preferencias de los clientes cambian constantemente. Además, es muy sensible a la evolución de los precios y a la disponibilidad de materias primas como el aluminio, el cobre y el acero. 

 

A medio y largo plazo, la transición hacia los vehículos eléctricos provocará cambios en el suministro de maquinaria al sector de la automoción, con un mayor énfasis en las baterías y los equipos eléctricos relacionados. Se prevé que la demanda de maquinaria para fabricar sistemas de propulsión convencionales se debilite y que el crecimiento del sector se desacelere a largo plazo, tal y como recoge el informe de la aseguradora de crédito.