Publicado por KAESER Compresores
Actualmente, al desarrollar un proyecto la eficiencia energética ha dejado de ser una opción para convertirse en una obligación competitiva. Sin embargo, en el mundo del aire comprimido, todavía existe una tendencia peligrosa a evaluar los equipos únicamente por su caudal nominal (m3/min) o por la potencia nominal de motor (kW).
Para todo ingeniero de planta que busca optimizar sus costes operativos, hay una cifra que debe dominar por encima de todas: la potencia específica.
A menudo se asume que dos compresores de 75 kW tienen el mismo consumo energético y entregarán el mismo beneficio a la planta. Nada más lejos de la realidad. La potencia del motor es solo el potencial de consumo, pero no indica cuánto aire útil se obtendrá a cambio.
Primero aclarar la diferencia de dos conceptos: La potencia nominal y la potencia real consumida:
La potencia específica se define como la relación entre la potencia total consumida por el paquete del compresor (incluyendo ventiladores y pérdidas internas) y el caudal de aire entregado a una presión determinada.
Un error frecuente es calcular la potencia específica del compresor usando la potencia nominal del motor ya que se están sacando de la ecuación justamente las pérdidas e ineficiencias que son la clave para la selección del compresor más eficiente.

Esta métrica es el equivalente al "consumo de litros por cada 100 km" en un vehículo. Cuanto menor sea este número, más eficiente es el compresor.
¿Cómo logra KAESER reducir este indicador? Una gran parte de la respuesta reside en el bloque compresor. Mientras que muchos fabricantes aumentan las revoluciones de sus rotores para obtener más caudal de bloques pequeños (lo que genera calor excesivo y pérdidas por fricción), KAESER apuesta por el Perfil SIGMA diseñado para optimizar el consumo de energía y reducir las pérdidas al máximo.
Este diseño de rotores, optimizado mediante análisis de flujo avanzado, permite que el aire sea comprimido con una velocidad periférica menor. Al girar más lento, pero con una geometría más eficiente, se reducen las fugas internas de aire y se minimiza el aumento de temperatura durante la compresión. El resultado es directo: se obtiene más aire por menos energía.

Es un error común medir solo la potencia del eje del motor (potencia nominal). Un análisis técnico correcto debe considerar el sistema completo. En KAESER, se optimiza la energía específica a través de:
Tabla Técnica: Comparativa de Eficiencia Energética (Energía Específica)
Valores medios estimados para sistemas de 75 kW a una presión de servicio de 7.5 bar(g).

Nota para el lector: Un ahorro de 0.60 kW/m3/min puede parecer pequeño sobre el papel, pero en el ciclo de vida de 10 años de un compresor, esto representa más de 80.000 € de ahorro directo, superando en muchos casos el precio de compra inicial de la máquina.
Realizando un análisis más profundo. Cuando se compra un coche que consume 7 litros/100 km, es fundamental entender que esa cifra no se obtiene conduciendo el coche en el mundo real por una autopista o en un atasco matutino. Se hace en un laboratorio, con el coche sobre rodillos (no sobre asfalto con baches), durante 30 minutos, recorriendo una distancia simulada de 23 km a una velocidad constante sin frenar, a 23°C, sin sistemas auxiliares funcionando como el aire acondicionado, la calefacción, luces, también se hace con el peso de un conductor (y un poco más) y con los neumáticos perfectos. Sin embargo, esta no es la vida real del coche y por ello este valor es meramente informativo para que al comprar un coche se puedan comparar diferentes opciones bajo las mismas condiciones.
Eso mismo pasa con los compresores, la potencia específica indicada en las fichas técnicas es a una presión determinada, con base en la norma ISO 1217 y sin entrar en vacío y en condiciones de la sala de compresores ideales y perfectas. Esto es para poder comparar los compresores en las mismas condiciones y teniendo en cuenta la potencia total consumida.
Sin embargo, como en el ejemplo de los coches, la potencia específica de trabajo es diferente ya que aquí entran variables como: la presión de trabajo (por cada 1 bar que se incremente el compresor consume un 6% más de energía), la temperatura y limpieza de la sala de compresores, y el tiempo que el compresor permanece en vacío (que será el equivalente al tiempo que permanece en la luz roja del semáforo con el motor en marcha, pero en ralentí).
Adquirir el compresor con la más baja potencia específica es muy importante, pero seleccionarlo del tamaño adecuado, instalarlo, mantenerlo y operarlo adecuadamente es tan o más importante.
Usualmente no se conoce el valor real de la potencia específica del sistema completo de aire comprimido.
Si el sistema actual tiene una potencia específica de 7.5 kW/m3/min y un equipo moderno de KAESER puede ofrecer 6.2 kW/m3/min, la diferencia de 1.3 kW por cada metro cúbico por minuto puede representar decenas de miles de euros al año en una operación continua de 8.000 horas.
La responsabilidad de los ingenieros no es solo mantener la presión en la red, sino hacerlo al menor coste posible. La potencia específica es la única herramienta que permite comparar manzanas con manzanas entre diferentes tecnologías y marcas.
El caudal es lo que el proceso necesita, pero la energía específica es lo que la empresa paga. “En este nuevo año, le invitamos a dejar de mirar las placas de características y empezar a mirar las curvas de rendimiento real. Un sistema diseñado bajo el estándar de eficiencia KAESER no solo garantiza aire, garantiza rentabilidad”, señalan desde la compañía.
976-465145

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